El sicariato y su influencia en el comportamiento social de los ciudadanos.

Posturas discretas, miradas huidizas, caminar apresurado e incertidumbre en el pecho; es así como se movilizan los ciudadanos de Guayaquil y Durán en lugares conflictivos de alta afluencia. Con los reportes de eventos violentos de los últimos meses, las personas se encuentran susceptibles a cualquier actitud o comportamiento extraño que puedan percibir a su alrededor en las calles de sus ciudades.

Es así como vivimos actualmente, llenos de temor y recelo debido a la inseguridad que representa andar en sitios públicos y la amenaza del sicariato. Las noticias diarias están llenas de tragedia, sangre y dolor; la violencia es el común denominador en todos los medios de comunicación; y nuestros corazones, que un principio se estrujaban al escuchar estos sucesos, ahora se han acostumbrado a la crueldad.

Un tipo crimen tan planificado, meditado y financiado como lo es el sicariato, está yendo hasta arriba de la lista de delitos actuales. Los ajustes de cuentas, la violencia entre bandas callejeras y organizaciones criminales, han dado pie a que cada vez se incursione más en el mundo del asesinato organizado. Las víctimas ahora incluyen también a inocentes, personas que se encontraban en el lugar y momento equivocado, pagando por asuntos que no les correspondían.

"Actualmente, escuchar las noticias sobre acontecimientos violentos y delitos de asesinato me ha convertido en una persona más asustadiza. Creo que incluso he desarrollado la tendencia de juzgar a las personas por su apariencia, para intentar discernir quién podría ser una persona potencialmente peligrosa", comenta Sebastián Carrión, ciudadano guayaquileño.

Es así como la inseguridad y la violencia cambian a un pueblo, ha hecho tanta mella en nuestro comportamientos que nos hemos vuelto más críticos, poco tolerantes y hemos desarrollado más prejuicios como método de autodefensa. 

Este artículo, no pretende reflejar estadísticas dolorosas ni brindar detalles que generen morbo sobre los eventos ocurridos, sino que ofrece un análisis acerca de cómo el sicariato está transformando nuestra manera de ser como individuos y como sociedad. Aquello que antes veíamos en las películas u observábamos como la realidad de países vecinos, ahora se está arraigando cada vez más en nuestros problemas sociales.


Comentarios

  1. Un contenido sumamente interesante, cuanta verdad acerca de la situación social que se vive actualmente en estos sectores.

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  2. Un artículo muy interesante sobre la penosa realidad que vivimos en nuestra actualidad que aunque esto ha sido de siempre hoy en día es mucho más peligroso. Como madre me angustio mucho ya que cada que saco a mi hija así sea a jugar a la peatonal del lugar donde vivo me encuentro en zozobra porque no sé en qué momento pueda pasar alguna eventualidad como las mencionadas en el artículo, ya en ningun lugar podemos estar tranquilos disfrutando en familia o con amistades.

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  3. Qué buen análisis Valentina! El sentir de muchos de nosotros como ecuatorianos ante la realidad que vivimos... o al menos la que nos proyectan los medios digitales y tradicionales

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  4. El artículo refleja el sentir popular de la nación ante el preocupante devacle y debilidad de la seguridad en el país, enfatizando su ejemplo en la capital económica Guayaquil, basándose en las emociones que la población manifiesta y siente al momento de salir a la calle, con una acertada conclusión que incluye al lector al momento de rechazar todo acto de violencia generado por el crimen organizado y la delincuencia. Interesante propuesta y análisis.

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  5. Espléndido análisis, que cuenta con tanta sinceridad la verdad de las actuales calles de nuestra ciudad.

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